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Consejos para hablar en público

Uff, muchas personas observando… Este hecho basta para ponerle los pelos de punta a muchos, por eso hemos preparado un artículo dedicado a los mejores consejos para hablar en público.

La verdadera oratoria es todo un arte, pero en nuestro alcance tenemos un par de trucos que podemos poner en práctica, para ser cada vez mejores hablando en público.

Puede que esta parálisis se deba a un instinto primitivo, al ser observados de repente por tantas personas, nos sentimos amenazados y nuestro cuerpo nos defiende, ante el estrés el cuerpo se paraliza para evitar asustar a los “depredadores”.

El malestar que sentimos también es instintivo, nuestro organismo se organiza para el combate. La razón por la que te compartimos esto es para que entiendas que es normal en algunos casos estar un poco nerviosos e incómodos al estar en público, pero esto se puede trabajar, al punto de llegar a ser un sueño del pasado.

8 Consejos para hablar en público

 

Consejo 1. Entender que estás a salvo.

La confianza en uno mismo es vital, Consejos para hablar en público
Todo está bien contigo, relájate

Nuestros instintos nos han mantenido con vida durante generaciones, pero algunos de ellos puede que no sean del todo oportunos en la edad moderna. Ya te hemos hablado del origen “común” de esta sensación al ser observados y sentirnos amenazados, así que es hora de dejarlo ir.

Aunque no descartamos que puedan ser otros los motivos del miedo “de escena” en un individuo, por lo general se asocia a un sentido de amenaza. Podemos controlar hasta cierto nivel nuestras emociones e instintos, tú puedes lograrlo, hazle saber a tu cuerpo que no hay amenaza alguna, que estas a salvo.

Respirar lentamente, pensar en un lugar que consideremos súper seguro y saborear lo que se siente al estar ahí, recordar algo gracioso, son buenas maneras de reducir el poder que este instinto natural tiene sobre nosotros.

Consejo 2. Cuidado con el efecto reflector.

Algo que puede afectar nuestro desempeño a la hora de hablar en público es el sentirnos juzgados, el tener la sensación de encontrarse expuestos, momento perfecto para que el efecto reflector nos aborde.

El efecto reflector es estudiado por la psicología y se trata de una “treta cerebral”, en donde nuestra propia mente “incrementa” nuestros defectos haciéndonos pensar que son más visibles para todos, solo por el hecho de que sabemos que somos observados.

Por ejemplo, supongamos que justo el día de la presentación nos ha salido una espinilla en la nariz (¡Qué desastre!), cosa que supongamos es un terrible acontecimiento para nosotros, entonces nuestro cerebro al sentiré observado por un público nos hará pensar que esa espinilla se ve tan grande como un tomate y que todos lo ven, pero esto no es para nada cierto.

Tener en cuenta que en realidad las personas te están viendo tan natural como te suelen ver siempre (o si no te han visto nunca, pues natural como te ven tus amigos), te ayudará dejar atrás este efecto y te quitará un poco la presión de los que creemos son nuestros defectos.

 Consejo 3. Prepararse, prepararse, prepararse.

El secreto de una buena presentación y uno de los más importantes consejos para hablar en público de forma eficiente es estar, sin duda alguna, bien preparados. La preparación da seguridad y la seguridad te hace ver bien, natural y confiado.

Cuando el público nota que un presentador está seguro de lo que está hablando, se interesa más, es más receptivo y perdona mucho mejor las posibles fallas al pronunciar una que otra palabra suelta por ahí…

Prepararse es milagroso para los nervios, no es lo mismo ir para una guerra armado hasta los dientes, que ir con un cuchillo de plástico. La confianza nos hace ser más fluidos y le permite a nuestra mente estar más concentrada en dar una buena presentación que en lidiar con el estrés.

Una presentación pública bien documentada y exitosa depende del tiempo que te dediques a ella, nunca está demás otra ojeadita al tema.

Consejo 4. Decirle adiós a los discursos máquina.

Hay que ser creativos
¡Sorprendelos!

Una buena presentación es la que puede evitar a toda costa que el público se aburra monumentalmente. Para evitar eso tenemos que huir de los discursos monográficos e impersonales.

Asegúrate de no memorizar si no “aprender” el tema que tienes que tratar delante del público, de esta manera puede hablar el tema con quienes te escuchan y no hacerles sentir que están en clases de dictado.

Debemos intentar a toda costa que el tema suene natural, para quienes te escuchen disfruten de hacerlo y no pierdan interés. Trata de reducir las palabras complejas sin ningún fruto, mientras tratas de que el discurso suene igual que una “anécdota personal”. Esto nos lleva al siguiente consejo.

Consejos 5. Recurrir a los testimonios y frases célebres.

Hacer que un discurso suene natural a veces no es sencillo, sobre todo cuando tratamos temas complejos y especializados. Por esta razón una herramienta que podemos usar es las anécdotas personales, con ellas podemos hacer sentir al público referenciado a cosas que pueden palpar y seguramente incrementa el interés de mismo.

Si el tema es imposible de referenciar por nuestras experiencias propias o las de otros podemos recurrir a frases relacionadas al tema, de personas que estén bien adentradas en el medio. A todos les gusta saber que un investigador imponente o un gran escrito opinaron sobre un tema en específico, es decir, si ellos se interesan entonces yo me debo interesar.

El interés de las personas que te escuchan es vital para poder decir que hicimos una buena presentación, lo que se traduce en satisfacción personal, lo que sin duda es un buen estímulo para futuras presentaciones. Uno de los mejores consejos para hablar en público.

Consejo 6. Practicar, practicar, practicar.

Cuando estamos en la etapa de la preparación de la próxima presentación en público, es bueno ejercitar el acto. Pararse frente al espejo y hacer una “practica” de presentación o hacerlo mientras visualizas el momento caminando por tu cuarto, es igual de útil.

Hacer esto es muy bueno para la memorización, porque estarás acostumbrado, es decir, será familiar para ti estar hablando del tema, lo que te dará la confianza que necesitas para el momento y como ya hemos mencionado la confianza es muy importante.

Consejo 7. La atención debe ser mutua.

Al público le gusta sentirse atendido, por eso debemos evitar a toda costa desviar la mirada de ellos. Olvidarse de mirar al techo, al suelo o al final vacío de la sala.

Un truco muy popular es escoger personas en distintos puntos de la sala, e ir intercambiando la vista entre ellos a medida que desarrollamos el tema.

Todo esto sin mencionar que debemos comunicarnos con el cuerpo, no te olvides de tus manos y tus expresiones para enfatizar las cosas importantes. Esto provoca la sensación en el público de que nos comunicamos aunque no los estamos viendo directamente. Lógicamente no los podemos ver todo el tiempo.

Consejo 8. Usar el silencio a tu favor.

Bombardear al público con palabras una detrás de otras no siempre es buena señal, mejor dicho, nunca lo es. Luego de que digas algo importante, una anécdota o una referencia importante debes hacer una pequeña pausa antes de saltar al siguiente tema.

Esto con la intención de renovar la atención del público menos interesado, el cual puede haberse acostumbrado a tu cadencia de voz, por lo que una pequeña interrupción controlada puede darte el control y nada, nada en el mundo puede dar más confianza que el control.

Recuerda que una buena auto estima ayuda muchísimo a la hora de enfrentarte al publico, trabaja en ella y notaras una gran diferencia. Si necesitas algunos consejos que te ayuden con ello ingresa en http://consejos-de.com/como-aumentar-tu-autoestima/ y lo resolveremos juntos.

Si conoces algún secreto único para controlar el miedo escénico y hacer mejores los discursos sumalos a nuestros consejos para hablar en público ¡compártelo con nosotros!